¿Falta información?

Una de las principales demandas sobre la posible relación entre los campos electromagnéticos y la salud es la falta de información. Aquel que está preocupado por este asunto, suele acudir a Internet en busca de esta información. Si bien Internet ofrece innumerables posibilidades, en nuestras asignaturas del Grado en Medicina, solemos decir que “la información que se encuentra en Internet es, por norma general, falsa”. A partir de este punto enseñamos a nuestros alumnos a buscar información válida, información científica. No es objetivo de esta sección proporcionar estos conocimientos y lo que ofrecemos a continuación son enlaces, resúmenes, leyes, informes de organismos oficiales y de reconocido prestigio que esperamos sirvan para entender el estado actual del tema y tranquilizar a la población preocupada.

¿Dónde están las antenas? http://antenasgsm.com/ o en https://www.antenasmoviles.es/ 

¿Qué mide el Ministerio? https://geoportal.minetur.gob.es/VCTEL/vcne.do

Aquí sólo encontrarás revisiones sistemáticas y metaanálisis, los estudios científicos con mayor fortaleza. Son estudios de estudios de 6 aspectos fundamentales: medida de la exposición, efectos de las antenas, efectos de los terminales, hipersensibilidad electromagnética y cáncer:

Medida de la exposición:

  • Revisión sistemática de exposición personal en microambientes en Europa (Public exposure to radiofrequency electromagnetic fields in everyday
    microenvironments: An updated systematic review for Europe. Autores: Hamed Jalilian, Marloes Eeftens, Mansour Ziaei, Martin Röösli publicado en Environmtental Research en 2019). En el interior de las casas concluye, tras analizar un total de 26 estudios de exposición publicados en revistas JCR de alto impacto, la exposición es de 0,3 V/m. Concluye que “Esta revisión no indica un aumento notable en la exposición diaria a RF-EMF desde 2012 a pesar del uso cada vez mayor de dispositivos de comunicación inalámbrica”.
  • Revisión sistemática de los estudios de evaluación de la exposición personal a CEM-RF (Radiofrequency electromagnetic field exposure in everyday microenvironments in Europe: A systematic literature review. Autores: Sanjay Sagar, Stefan Dongus, Anna Schoeni, Katharina Roser, Marloes Eeftens, Benjamin Struchen, Milena Foerster, Noëmi Meier, Seid Adem and Martin Röösli publicado en Journal of Exposure Science and Environmental Epidemiology en 2017). En esta revisión se analizan 21 trabajos de evaluación de la exposición personal a CEM-RF publicados entre enero de 200 y abril de 2015. Los valores máximos se suelen observar en medios de transporte (debido a uplink-terminales) con valores de entre 0,5 y 1 V/m. La exposición en el exterior (generalmente debida a downlink-antenas) oscila entre 0,3 y 0,7 V/m. En el interior de las casas esta exposición baja a 0,1-0,4 fundamentalmente debida a teléfonos inalámbricos, con escaso aporte de las WiFis.
  • Amplio estudio sobre la exposición personal a CEM-RF en niños en Europa (Spatial and temporal variability of personal environmental exposure to radio frequency electromagnetic fields in children in Europe. Autores: Birks LE, Struchen B, Eeftens M, van Wel L, Huss A, Gajšek P, Kheifets L, Gallastegi M, Dalmau-Bueno A, Estarlich M7, Fernandez MF, Meder IK, Ferrero A, Jiménez-Zabala A, Torrent M, Vrijkotte TGM, Cardis E, Olsen J, Valič B, Vermeulen R, Vrijheid M, Röösli M, Guxens M publicado en Environment International). Los valores medios resultaron sumamente bajos tanto de día como de noche, valores también bajos en las escuelas y en las casas, algo superiores en el transporte y en la calle. Las principales fuentes de exposición fueron las antenas de telefonía. Tanto las WiFis como los teléfonos DECT contribuyeron débilmente.
  • Estudio longitudinal de exposición personal con la participación de 254,410 usuarios de 13 países de enero de 2017 a diciembre de 2020 (Longitudinal study of exposure to radio frequencies at population scale. Autores: Yanis Boussad, Xi (Leslie) Chen, Arnaud Legout, Augustin Chaintreau, Walid Dabbous publicado en Environment International). Destacan que la exposición personal se ha multiplicado por 2,3 en los 4 años del estudio si bien ese incremento se debe fundamentalmente a la exposición en interiores por Wi-Fi y Bluetooth. No se consideraron fuentes como FM o TV y las medidas se realizaron de forma indirecta mediante una app de móvil como principales limitaciones.
  • Estudio longitudinal de la exposición personal a campos electromagnéticos de radiofrecuencia (2G, 3G, 4G, WiFi y Bluetooth) con 254.410 participantes de 13 países durante 4 años. (Longitudinal study of exposure to radio frequencies at population scale. Autores: Yanis Boussad, Xi (Leslie) Chen, Arnaud Legout, Augustin Chaintreau, Walid Dabbous, publicado en Environment International, revista Q1, 14 de 274 con un IF de 9,621). Muestran que la exposición total se ha multiplicado por 2,3 en el período de 4 años considerado, siendo la Wi-Fi la mayor contribuyente. Los niveles de exposición están órdenes de magnitud por debajo de los límites reglamentarios y seguros. La población tiende a estar más expuesta en el hogar; para la mitad de los sujetos del estudio, los enrutadores Wi-Fi personales y los dispositivos Bluetooth contribuyeron a más del 50 % de su exposición total.
  • Evaluación actualizada de diferentes medidores de exposición personal a campos electromagnéticos de radiofrecuencias. (Instruments to measure environmental and personal radiofrequency-electromagnetic field exposures: an update. Autores: Chhavi Raj Bhatt, Stuart Henderson, Chris Brzozek y Geza Benke, publicado en Physical and Engineering Sciences in Medicine, revista D1, 15 de 200 con un IF de 7,099). La dosimetría precisa es esencial para cualquier investigación de las posibles asociaciones entre la exposición a RF-EMF y los efectos en la salud de las poblaciones humanas. Esta revisión actualiza el conocimiento de última generación de las herramientas de evaluación de la exposición a RF-EMF actualmente disponibles aplicables en estudios epidemiológicos humanos. 

Efectos de las antenas, WiFi, etc.:

  • Meta análisis sobre los posibles efectos de las antenas de telefonía móvil sobre el bienestar de adultos. (Mobile phone base stations and well-being — A meta-analysis. Autores: Armin Klaps, Ivo Ponocny, Robert Winker, Michael Kundi, Felicitas Auersperg y Alfred Barth publicado en Science of the Total Environment en 2016). Meta análisis, una de las técnicas más potentes para contrastar estudios, que evalúa 17 estudios sobre posibles efectos de las antenas de telefonía sobre el bienestar en adultos. La conclusión es muy clara y contundente: en condiciones de doble ciego no se reproducen efectos, en cambio en los estudios en los que el doble ciego no está garantizado, sí se producen efectos, sugiriendo que se trata de efecto “nocebo”.
  • Revisión sistemática de los efectos sobre la salud de la exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia procedentes de estaciones base de telefonía (Systematic review on the health effects of exposure to radiofrequency electromagnetic fields from mobile phone base stations. Autores: M. Röösli, P. Frei, E. Mohlera & K. Huga publicado en 2010 en Bull World Health Organ). Última revisión de 119 estudios epidemiológicos publicados en los últimos 4 años. Las principales conclusiones son que no hay una relación entre síntomas inespecíficos (dolores de cabeza, problemas de sueño, etc), hipersensibilidad, funciones cognitivas, respuestas fisiológicas (pulso cardíaco, conductancia de la piel, flujo sanguíneo), cáncer y la exposición a radiación electromagnética de radiofrecuencia procedente de estaciones base de telefonía.
  • Revisión sistemática sobre los posibles efectos de las WiFi sobre la Salud. (Wi-Fi and health: review of current status of research. Autores Foester, KR y Moulder, JE, publicado en Health Physics). Cabe destacar que el estudio se financió con fondos de la Wi-Fi Alliance y el Mobile Manufactures Forum, pero que ninguna de estas organizaciones participó en la investigación ni tuvieron conocimiento de los contenidos o conclusiones del estudio (se llama declaración de intereses, por lo que uno hace una lectura aún más crítica si cabe). Las conclusiones son claras y son que en condiciones normales no se han demostrado efectos sobre la salud. Los estudios sobre efectos biológicos son variados, con metodologías variadas y recomiendan estudios en condiciones in vivo. Alertan sobre los efectos de un mal uso de dispositivos móviles e inalámbricos por cuestiones de seguridad en la red o al conducir, sobre todo con niños, más que de los efectos potenciales causados por la radiación de los dispositivos.
  • Revisión con 31 estudios epidemiológicos sobre posibles efectos sobre la salud de radiaciones por encima de 6 GHz. (5G mobile networks and health—a state-of-the-science review of the research into low-level RF fields above 6 GHz. Autores Ken Karipidis, Rohan Mate, David Urban, Rick Tinker y Andrew Wood publicado en la revista del grupo Nature Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology en 2021. La revisión incluyó 31 estudios epidemiológicos que investigaron la exposición al radar, que utiliza campos de RF por encima de 6 GHz similares a 5G. Los estudios epidemiológicos mostraron poca evidencia de efectos sobre la salud, incluido el cáncer en diferentes sitios, efectos sobre la reproducción y otras enfermedades. Esta revisión no mostró evidencia confirmada de que los campos de RF de bajo nivel por encima de 6 GHz, como los utilizados por la red 5G, sean peligrosos para la salud humana.
  • Revisión sistemática con 23 estudios sobre posibles efectos sobre la salud de la WiFi. (Health effects of WiFi radiation: a review based on systematic quality evaluation. Autores: Dongus, S., Jalilian, H., Schürmann, D., Roosli, M. publicado en la revista Critical Reviews in Environmental Sciente Technology, revista Q1, 5 de 274 con un IF de 12,561). De 1385 artículos identificados por la búsqueda bibliográfica, 23 cumplieron criterios básicos de calidad: 6 artículos epidemiológicos, 6 artículos experimentales en humanos, 9 artículos in vivo y 2 artículos in vitro. Mientras que los estudios in vivo e in vitro aplicaron niveles de exposición de hasta 4 W / kg, los estudios en humanos trataron niveles de exposición varios órdenes de magnitud por debajo de las pautas de ICNIRP, que son típicos de situaciones de exposición WiFi en el entorno cotidiano. Se encontró que numerosos resultados, desde marcadores biológicos hasta síntomas, no estaban asociados con la exposición a WiFi. Los hallazgos esporádicos no fueron consistentes en términos de resultados o asociaciones exposición-respuesta. Esta revisión, basada en una búsqueda bibliográfica sistemática y una evaluación de la calidad, no sugiere efectos perjudiciales para la salud de la exposición al WiFi por debajo de los límites reglamentarios.
  • Revisión sistemática de estudios de posibles efectos biológicos, in vivo e in vitro, de comunicaciones 5G (5G Wireless Communication and Health Effects – A Pragmatic Review Based on Available Studies Regarding 6 to 100 GHz). Autores: Myrtill Simkó y Mats-Olof Mattsson publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health en 2019). Se analizan 94 trabajos muy variados destacando la baja calidad de muchos de ellos. No obstante, a pesar de que gran parte reportaron efectos las conclusiones indican que por encima de los niveles de exposición, no existe evidencia clara de relación entre efectos, exposición y frecuencia.
  • Amplio estudio de cohortes con más de 24.000 participantes durante 4 años sobre el uso del teléfono móvil y la calidad del sueño. (Long-term effect of mobile phone use on sleep quality: Results from the cohort study of mobile phone use and health (COSMOS)). Autores: The COSMOS study Group publicado en Environment International en 2020. Tras un seguimiento de 4 años, se concluye que los posibles problemas de insomnio se asocian al uso del teléfono móvil y la duración de las llamadas y no a la exposición a los campos electromagnéticos, esto es que no se observó asociación entre exposición y sueño y que estaría más relacionado con el comportamiento de uso y factores psicológicos.
  • Metaanálisis con 107 estudios in vivo e in vitro sobre posibles efectos de ondas milimétricas a bajos niveles de exposición. (Meta-analysis of in vitro and in vivo studies of the biological effects of low-level millimetre waves. Autores: Andrew Wood y Ken Karipidis publicado en la revista del grupo Nature Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology en 2021). Se revisan 107 estudios sobre posibles efectos biológicos de las ondas milimétricas estimando la magnitud de los efectos y la calidad de los estudios. En general, los resultados de este estudio no confirman una asociación entre las ondas milimétricas (5G) de baja intensidad y posibles efectos biológicos.

Efectos de los terminales:

  • Revisión sistemática del uso de telefonía inalámbrica y cancer de cerebro y otros tumores de cabeza (Systematic Review of Wireless Phone Use and Brain Cancerand Other Head Tumors. Autores Repacholi et al. publicado en 2012 en Bioelectromagnetics). Revisión de estudios que estudian la posible asociación entre uso de teléfono móvil y cáncer. La principal conclusión es que no hay evidencia de una relación causal entre el uso de teléfonos móviles y cáncer de cerebro, tumores o daño en células cerebrales en las áreas del cerebro más expuestas a la radiación.

Hipersensibilidad electromagnética y posibles síntomas:

Cáncer:

  • Estudio epidemiológico sobre cáncer de cerebro y terminales móviles (Brain cancer incidence trends in relation to cellular telephone use in the United States. Autores: Inskip, Hoover y Devesa publicado en Neuro-Oncology en 2010). Se estudió la epidemiología del cáncer de cerebro entre los años 1992 y 2006 (cuando se produjo el boom de la telefonía móvil). La gráfica comparada con el incremento de líneas móviles es recurrente. La incidencia en 2017 sigue entorno a los 6-8 casos por 100.000 habitantes en EEUU.
  • Actualización del estudio del millón de mujeres de UK (Cellular Telephone Use and the Risk of Brain Tumors: Update of the UK Million Women Study. Autores: Schüz, Pirie, Reeves, Floud y Beral publicado el Journal of the National Cancer Institute en 2022). Durante 1996-2001, 1,3 millones de mujeres nacidas en 1935-1950 fueron reclutadas para el estudio. Todas las participantes del estudio fueron seguidas a través de las bases de datos de los Servicios Nacionales de Salud sobre muertes y registros de cáncer (incluidos los tumores cerebrales no malignos). Los resultados evidencian que el uso de teléfonos celulares en condiciones normales no aumenta la incidencia de tumores cerebrales, en línea con la evidencia acumulada en otros muchos estudios.
  • Resultados del estudio internacional MOBI-kids en el que no encuentra relación entre cáncer y uso de teléfonos inalámbricos (Wireless phone use in childhood and adolescence and neuroepithelial brain tumours: Results from the international MOBI-Kids study. Autores: Castaño-Vinyals et al. publicado en Environment International en 2022). Un estudio con más de 2500 adolescentes de 14 países. No encontraron evidencia de una asociación causal entre el uso de teléfonos inalámbricos y los tumores cerebrales en los jóvenes. Aunque las fuentes de sesgo no permiten rechazar un pequeño incremento de riesgo.

Documentación y páginas de referencia:

Legislación:

Y si lo que quieres es saber dónde están las antenas, sus operadores, niveles de exposición u otras cosas: 

Lo que dice la Seguridad Social, el Ministerio de Sanidad y la Unión Europea: